Localidades y territorios

Localidades y territorios

El desarrollo, continuidad de idea de historia y de progreso, es una nueva propuesta de la modernidad, dado que le subyace una teleología similar. Manifiesto en distintas formaciones discursivas, significa una apuesta por el bienestar social. Pero como no hay discursos desinteresados, neutrales, tampoco discursos que no produzcan sentidos o imágenes de realidad, sentidos de verdad y  que detenten formas de poder y coacción. Por ello, de ningún modo éstos son disociables de la escenificación.   Todo discurso es un foco de significaciones y de acontecimientos

Igualmente, como nos lo ha enseñado Foucault, detrás de todo de discurso, existe un aparato, una maquinaria de producción, un soporte institucional y un conjunto de procedimientos, técnicas y rituales que regulan, legitiman, controlan, censuran su  circulación y distribución. Pero pese a la censura, el control,  a la hegemonía de un discurso, se presentan  otras voces  que disienten, que cuestionan.  Para Foucault, los discursos no son simplemente  “aquello que  traduce las  luchas  o sistemas de dominación”, sino  aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha.  Ante ello cabe preguntarse: ¿Qué tensiones, conflictividades y resignificaciones generan los diferentes discursos del desarrollo en las prácticas locales y territoriales?